La cancha de hóckey sobre césped es rectangular y mide 91,40 metros de largo por 55 metros de ancho.
Esta hecha sobre una superficie de pasto natural o “sintético” (una alfombra verde).
Las áreas de tiro están formadas por dos semicírculos (la mitad de un círculo) que van desde la línea de fondo y se unen frente a la porteria a unos 14,63 metros de distancia de la línea de fondo.
El partido comienza desde la mitad de la cancha en un punto dibujado sobre la línea de mediocampo.
El alambrado perimetral debe encontrarse a 1,5 metros como mínimo de la línea de cancha.
Todas las líneas tienen 7,50 centímetros de ancho y forman parte del campo de juego. Están marcadas en toda su extensión.
Las líneas del perímetro más largo 91,40 metros, son llamadas líneas laterales.
Las líneas del perímetro más corto, 55 metros, son llamadas líneas de fondo.
Las partes de las líneas de fondo, entre los postes del arco, son llamadas líneas de gol.
A 23, 9 metros de cada porteria hay dos líneas que cruzan el campo de juego. Detrás de esas líneas se ubican el resto de los jugadores que no participan en las jugadas de córner corto ni en la ejecución de un penal.
Los porterias son rectangulares. Miden 2,14 metros de alto por 3,66 metros de ancho. Tienen una red que contiene a las bolas que ingresan en ella cada vez que se produce un gol (ayuda a saber con seguridad cuando una bola ingresó a la porteria).
El frente de los postes debe tocar la orilla exterior de la línea de fondo.
En el interior del arco hay tres tablas de 46 centímetros de alto que determinan la validez de un remate directo.